Generalizar

Publicado el Miércoles 18 de Febrero de 2015

 

Generalizar

 

Voy a empezar esta entrada tomando una reflexiones que leí en un blog sobre generalizar.

 

"Generalizar es malo, o eso dicen, que no hay que generalizar bajo ningún concepto (Primera generalización). El margen de error cuando se generaliza respecto a algo relacionado con las personas es siempre grande; no hay estudios que sean definitivos, siempre nos encontramos con incertidumbre, relatividad y entropía. Con el tiempo las estadísticas pueden cambiar de manera drástica y dejarnos en un verdadero ridículo. Se podría decir que las generalizaciones tienen fecha de caducidad (Segunda Generalización).

 

Pero de algún modo u otro la mayoría generaliza (Tercera Generalización), se nos escapa sin querer evitarlo (Cuarta Generalización), es muy fácil utilizar palabras como "la mayoría hace tal" y no creo que sea de estúpidos, yo siempre he tomado las generalizaciones de los demás como opiniones, como algo temporal, aunque las mías siempre han sido penalizadas como un pecado capital"

 

Para mi, lo triste y lamentable de las generalizaciones es cuando esas opiniones se toman como una verdad absoluta, cuando sólo es palabrería."

 

¿De que me ira a hablar David Renedo con esta introducción?. Esta entrada en el blog nace de la lectura de dos entradas en WikiFincas, una página muy interesante que recomiendo y que se nutre de colaboradores que expresan su opinión y experiencia sobre todo lo que rodea a la profesión de Administrador de Fincas.

 

Las dos entradas en cuestión son:

 

"¿Quién se ha llevado mi queso?" y "Arquitecto venido a menos", ambas podéis leerlas pinchando en el enlace de cada título. Recomiendo leerlas antes de seguir.

 

Me van a permitir mis compañeros (para ellos quizás no lo sea), autores de dichas entradas que les muestre mi mas absoluto rechazo a lo que han escrito.

 

Soy lo que viene siendo un Administrador de Fincas "Novel", no se cuanto tiempo he de llevar la "L" en la profesión, mi formación y también profesión es Arquitecto Técnico y al parecer soy un "intruso" para algunos compañeros y para otros un técnico venido a menos, lo digo generalizando claramente e irónicamente hablando por supuesto.

 

Todo se origina por la siguiente afirmación de un tweet de @grupo_freire: "Arquitecto nos cuenta q se va a hacer administrador xq "no quiere depender de nadie". Que cogerá 40 comunidades tirando precios"

 

Estoy de acuerdo con Fabio y Pedro en que dicha afirmación es bastante triste, y perjudica en general a la profesión. Parece ser que los Arquitectos y Arquitectos Técnicos que ejercemos, han ejercido y ejercerémos la profesión de Administrador de Fincas de una manera minoritaria, somos los causantes de que haya "profesionales" tirando los precios. En Salamanca, donde ejerzo mi profesión creo que solo hay un Arquitecto y yo. Si hay precios "low cost" deben ser por culpa del Arquitecto...

 

Al parecer los únicos con formación y titulación adecuada son aquellos que histórica y mayoritariamente han ocupado los despachos de Administrador de Fincas, lo que vienen siendo Abogados, y la rama de carreras de Económicas, Empresariales, Administración y Dirección de Empresas, Graduados Sociales. Y hasta en cierto punto estoy de acuerdo con que el largo listado de titulaciones universitarias que permiten acceder a la profesión no es lógica.

 

Apunto que también nos pasa a los Arquitectos y Arquitectos Técnicos con otras titulaciones técnicas y trabajos o encargos como pueden ser certificados Energéticos, valoraciones, peritaciones...

 

Según mi opinión la profesión de Administrador de Fincas, conlleva tres aspectos relevantes que destacan sobre otros, como son la formación contable, la formación legal y la formación técnica. Que hemos de llevar una contabilidad nadie lo pondrá en duda, que hemos de conocer la legislación, jurisprudencia y actuar de mediadores en las comunidades que administramos tampoco y espero que tampoco se ponga en duda que un edificio necesita de un mantenimiento preventivo y de unas reformas y rehabilitaciones que hagan que el valor de las propiedades de nuestros administrados no disminuya, y que dichas actuaciones necesitan un control.

 

Según este planteamiento confluyen tres tipos de profesionales que se diferencian según sean especialistas en unos u otros aspectos y cada uno de ellos enfatizará su especialidad frente a la del resto.

 

Una cosa es ser especialista en algo y otra no tener la formación adecuada. Los Arquitectos y Arquitecto Técnicos recibimos en nuestros estudios formación en contabilidad según el PGC, con lo que disponemos de dicha formación para llevar la contabilidad de una comunidad aunque no sea obligatorio pero si recomendable usar el PGC, e incluso el adaptado que defiende Juan Rodríguez Baeza y cuya formación recibí. Gran profesional y mejor persona por cierto. ¿Sabéis el presupuesto de ejecución de material que hemos de manejar en una obra? ¿Sabéis la cantidad de contratos que hemos de negociar con proveedores y subcontratistas? En temas contables no creo que estemos por debajo del resto de compañeros, ni en temas fiscales que afecten a las comunidades, cuya fiscalidad me van a permitir que diga que no es excesivamente compleja.

 

En temas legales estamos claramente cojos, pero para presentar un monitorio (sin abogado ni procurador) y evitar que haya deudores, una buena gestión y una buena concienciación ayuda a que no se produzcan. En caso de ser necesarios, son servicios que ofrecen con buena lógica, pero que no entran dentro de los honorarios de administración de fincas.

 

Y ahora afrontemos el aspecto técnico, cuyos Arquitectos y Arquitectos Técnicos nos consideramos y nos consideran Técnicos de Cabecera, conocemos las entrañas de los edificios, conocemos sus problemas, conocemos las soluciones que se pueden aplicar y sabemos realizar un control de las personas que realizan dichos trabajos, un comparativo correcto y no churras con merinas. Y en este aspecto queridos amigos los cojos no somos nosotros. Por esas razones, la Administración de Fincas es una profesión en la que los Arquitectos y Arquitectos Técnicos tenemos mucho que decir.

 

Estoy cansado de ver como muchas empresas engañan a comunidades de propietarios en las que les pasan unos presupuestos "definidos" vagamente o valorados por capítulos y no partidas en las que es imposible ejercer un control y pagar según lo verdaderamente ejecutado ya que una obra hay múltiples factores que varían. Y que dichas comunidades "correctamente" gestionadas no se asesoren correctamente en temas de gran importancia para la vida del edificio y para la economía del propietario. ¿Cuántas obras sin dirección de obra? Demasiadas ¿Qué responsabilidades tiene la comunidad como promotor de la obra en caso de accidente? Muchas por no decir todas.

 

Pedro comentaba sobre el famoso tweet que "ese arquitecto "piensa hacer rentable ese modelo lowcost con otros negocios complementarios a la propia administración"". En Salamanca conozco pocos despachos que únicamente administren comunidades. La práctica totalidad complementa la profesión con la gestión de seguros, la asesoría fiscal, la contabilidad a autónomos y pymes, y la gran mayoría de ese grupo son abogados cuyo despacho también se nutre de pleitos por desperfectos amparados en la LOE, reclamaciones a morosos en las que haya oposición, herencias, divorcios y un largo etcétera. Y yo como Arquitecto Técnico ofrezco mis servicios de proyectos, direcciones de obra, valoraciones, peritaciones, certificados energéticos, inspecciones técnicas de edificios y otro largo etcétera que tiene que ver directamente con la administración de un bloque de viviendas, urbanizaciones... Lo que viene siendo que además del nexo común que tengamos cada uno haga trabajos de sus especialidades.

 

Se enfatiza en la formación continua, y ahí queridos amigos me habéis llegado al corazón, no hay normativa que varíe más que la que regula todo lo relacionado con la construcción, simplemente mencionando el Código Técnico de la Edificación, la normativa en eficiencia energética, seguridad y salud, rehabilitación, nuevos materiales, nuevas técnicas de trabajo, creerme si os digo que la formación continua que necesita un administrador de fincas es menor a la que necesita un Arquitecto o Arquitecto Técnico. Realizo un apunte para comentar que antes de incorporarme a la profesión me estuve formando específicamente todo lo relacionado con la LPH, con publicaciones, jurisprudencia y contabilidad. No es que cambiemos de trabajo querido amigo es que ampliamos nuestros servicios.

 

Como bien digo generalizar no es nada bueno, pero si algo me ha animado a trabajar como Administrador de Fincas es saber como están administradas en mi ciudad las comunidades que conozco y de familiares y amigos cercanos. Al fin y al cabo Salamanca es un pueblo. Y además supone un nido de trabajo que actualmente es un coto cerrado para unos pocos técnicos.

 

Generalizar no es nada bueno, porque si nos pusiéramos a contar todos anécdotas de las comunidades que nos llegan, habría para escribir un libro. ¿Cuántas de esas anécdotas pertenecen a administradores con titulación de Arquitecto y Arquitecto Técnico? Ahí lo dejo. Da para pensar también.

 

Respetemos a la profesión y respetemos a los compañeros aunque no tengan la misma titulación porque hay de todo en la viña del señor. Hay que trabajar decentemente, y hay tres cosas que además de realizar un buen trabajo exigiría a un Administrador, honradez, transparencia y ética.

 

La primera se demuestra con el tiempo, la segunda se demuestra en un corto periodo de tiempo poniendo toda la información a disposición del propietario. División Horizontal, estatutos, contratos en vigor, contabilidad, extracto bancario, presupuesto con la suficiente antelación para estudiarlos antes de la Junta, facturas para conocer los conceptos. ¿Por qué tanta información? Y por que no!. Muchas veces si se pide esa información a la que se tiene derecho, el administrador piensa que sospechan de él y el propietario piensa lo mismo y que así se creará un enemigo en la comunidad. Pero realmente es poner en manos de nuestros clientes toda la información para que ellos decidan si nuestro trabajo esta siendo correcto o no. Por último la ética, este punto es sencillo hay aspectos legales que carecen de toda ética. La ética o se tiene o no se tiene, este es un aspecto que no se adquiere en edad adulta. Para muestra las delegaciones de voto en masa de un administrador.

 

Siento la extensión de la entrada pero es difícil expresar opiniones en menor espacio cuando quieres además fundamentarlas. En definitiva y si se puede resumir en pocas palabras. Creo que debe haber más respeto es un tema así y atacar las prácticas que denigran la profesión vengan de donde vengan.

 

Un saludo, David Renedo

 

 

 

 

 

Tags: #administrador de fincas

 


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